
Confirma el interés de productores y productoras por fortalecer la ganadería de cría.
417 titulares de predios de todo el país se postularon a la segunda convocatoria del Programa de Innovación para una Ganadería de Cría Sostenible (PROCRÍA). La participación reafirma el interés generado por una propuesta que busca acompañar a productores y productoras en la mejora de sus sistemas productivos, a partir de la asistencia técnica, el intercambio entre pares y el trabajo conjunto.
Cculminó con 417 postulaciones de titulares de unidades productivas, una respuesta que muestra la buena recepción que tuvo la propuesta y el interés por continuar fortaleciendo una herramienta de acompañamiento técnico y extensión rural que viene desarrollándose desde 2025.
Del total de postulaciones, el 31% correspondió a mujeres y el 69% a varones. Esto representa aproximadamente 129 mujeres y 288 varones titulares de los predios postulados, mostrando también la presencia creciente de las mujeres en los procesos de toma de decisiones y gestión de los sistemas ganaderos.
Otro dato destacado es que el 17% de las unidades productivas postulantes pertenece o mantiene vinculación con el Instituto Nacional de Colonización (INC). Este porcentaje da cuenta de la llegada de PROCRÍA a diferentes realidades productivas y de la importancia que tiene el acompañamiento técnico para productores y productoras vinculados a procesos de acceso y permanencia en la tierra.
Una convocatoria orientada a la ganadería de cría
Estuvo dirigida a productores y productoras responsables de unidades productivas de entre 100 y 1.250 hectáreas, considerando el índice CONEAT 100, con sistemas de producción de cría o ciclo completo y con la ganadería vacuna como componente central. También se contemplaron sistemas mixtos, con producción vacuna y ovina.
Se realizó para todo el territorio nacional, estableciendo una preferencia territorial por departamentos del norte del río Uruguay, del este y algunos departamentos del centro del país. En particular, las bases priorizaron postulaciones provenientes de Artigas, Salto, Paysandú, Río Negro, Rivera, Tacuarembó, Cerro Largo, Durazno, Florida, Treinta y Tres, Rocha, Lavalleja y Maldonado.
Esta preferencia territorial no significó una exclusión para el resto del país. Por el contrario, se recibieron postulaciones desde otros departamentos que, aun sin encontrarse dentro de las zonas priorizadas, presentaban características acordes con el público objetivo del programa. Se trata, en muchos casos, de productores y productoras dedicados a la ganadería de cría, con sistemas y realidades productivas en los que el acompañamiento técnico puede contribuir a generar procesos de mejora.
De esta manera, la convocatoria permitió recoger una diversidad de situaciones productivas y territoriales, manteniendo como eje común la necesidad de fortalecer la ganadería de cría y mejorar la capacidad de las familias productoras para tomar decisiones sobre sus sistemas.
Una propuesta que encuentra respuesta en el territorio
La respuesta a esta segunda convocatoria adquiere particular relevancia si se considera el desarrollo que ha tenido PROCRÍA desde su puesta en marcha.
El programa comenzó con el objetivo de acompañar a unas 1.000 unidades de producción, mediante el trabajo de extensionistas y la conformación de grupos de productores y productoras. Actualmente, PROCRÍA constituye una experiencia interinstitucional que involucra al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), el Instituto Plan Agropecuario, INIA, INAC, el Instituto Nacional de Colonización, la Universidad de la República, el Secretariado Uruguayo de la Lana y el Banco Mundial, entre otras instituciones.
La propuesta combina asistencia técnica individual, acompañamiento grupal, capacitación, intercambio entre pares y herramientas de planificación y seguimiento. Los productores y productoras reciben visitas técnicas periódicas en sus establecimientos y participan de espacios colectivos donde pueden compartir experiencias y aprendizajes.
En este sentido, las 417 postulaciones de esta segunda etapa pueden interpretarse también como una señal de interés por una forma de extensión que busca trabajar desde la realidad concreta de cada establecimiento, promoviendo procesos de aprendizaje y toma de decisiones junto con quienes producen.
Ampliar el alcance y consolidar una experiencia
La segunda convocatoria fue planteada con el objetivo de ampliar el alcance de PROCRÍA hasta llegar a 1.300 productores y productoras, incorporando aproximadamente 300 nuevas personas al programa.
Para esta nueva etapa también se valoraron especialmente determinadas características de las postulaciones, como la participación en grupos PROCRÍA ya existentes, la presentación conjunta de productores y productoras, la pertenencia al Registro de la Producción Familiar, la condición de jóvenes rurales y la participación de mujeres rurales. También se consideraron valiosas las postulaciones de personas que no hubieran recibido asistencia técnica durante los últimos cinco años y que mantuvieran vínculos con organizaciones rurales.
Más allá de los números, esta segunda convocatoria permite observar que existe una demanda concreta por propuestas de acompañamiento que combinen conocimiento técnico, intercambio de experiencias y construcción colectiva de alternativas para mejorar los sistemas ganaderos.








