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« Previous Page Table of Contents Next Page »52 RECURSOS NATURALES
Llegó el momento de hacer el fardo
El contenido de humedad del mate-rial a enfardar debe estar en torno a 15% y no debe superar el 20%.
¿Qué pasa si hay un exceso de hu-medad?
El exceso de humedad promueve la proliferación de hongos que reducen el contenido de energía digestible a la vez que produce el recalentamien-to de los fardos.
El aumento de temperatura daña la proteína y esta se torna no disponible para el animal. En casos de materia-les enfardados con excesiva hume-dad, mayor al 30%, el desarrollo de hongos genera temperaturas muy elevadas que pueden alcanzar los 70°C y llevar a que el fardo se prenda fuego espontáneamente.
Los fardos con problemas de hu-medad al tiempo aparecerán con un color marrón o negro y olor dulzón a caramelo o tabaco.
Por otro lado si se deja secar de-masiado el forraje se pierden muchas hojas con la consiguiente disminu-ción de la calidad.
Para realizar la determinación de la humedad se toman muestras de ma-terial y se aprieta para ver el conte-nido de humedad chequeando hojas y tallos porque en muchos casos las diferencias de humedad pueden ser importantes. Una forma práctica de verifcar si el forraje está en condicio-nes de enfardar, es pasar la uña sobre los tallos. Si la cutícula (capa externa que recubre el tallo) se desprende con facilidad, aun el contenido de humedad es alto; se deberá esperar entonces hasta que el rasgado con la uña no provoque el desprendimiento de la cutícula, momento que indica que el material está seco y pronto para enfardar.
En lo que hace a la operativa tam-bién es recomendable comenzar con las tareas luego de levantado el rocío para minimizar la humedad. Si se enfarda con el rocío aún sobre la gavilla, la humedad favorecerá la proliferación de hongos formando ca-pas blancas intercaladas en el fardo
características de dicha situación. En situaciones de días calurosos y muy secos, se recomienda no enfardar en las horas de mayor calor ya que una excesiva disminución de la humedad aumenta la pérdida de hojas. En es-tos casos si no hay rocío es mejor enfardar durante la noche.
Compactación del fardo
Un aspecto muy importante es lograr un fardo parejo y con buena compactación. Fardos fojos o des-parejos son un problema porque son más propensos a la entrada de agua y a pérdidas de calidad. Se debe con-trolar la presión y realizar una adecua-da carga de la enfardadora. En el caso de gavillas de la mitad del ancho de la cámara de la enfardadora, se debe ir transitando en zigzag sobre la ga-villa de manera de realizar una carga pareja.
Identifcar los fardos problemáti-cos
Una práctica de utilidad es identif-car aquellos fardos que puedan ser complicados, de modo de planifcar un uso diferencial de los mismos. Fardos fojos o con excesiva hume-dad, ya se comentó que la conserva-ción del material va a ser menor por lo que se deben utilizar primero. Fardos con malezas, son un proble-ma para la alimentación del ganado por presentar en la mayoría de los casos un menor valor nutritivo, baja palatabilidad, problemas por presen-cia de espinas y dependiendo de las malezas, riesgos de toxicidad. Otro problema es la diseminación de ma-lezas por todo el campo. La mayoría de los fardos se realizan en primave-ra coincidiendo con el momento en que las malezas están semilladas. Como fue mencionado es recomen-dable el control previo de las mismas pero algunas pueden escapar al con-trol y presentarse zonas de mayor abundancia. Lo recomendable es no enfardar esas zonas pero en caso de hacerlo es conveniente tener iden-tifcados estos fardos de modo de dar un uso debido, por ejemplo no
dar estos fardos en potreros limpios, incluso dependiendo de la gravedad asociada al tipo de enmalezamiento dar otros usos que no sean alimenta-ción del ganado.
A modo de ejemplo la identifca-ción se puede realizar de modo sen-cillo con alguna cinta de color distinto según la problemática a estos fardos en la chacra y luego tomar esto en cuenta para su almacenamiento y uso futuro.
Del mismo modo es recomendable identifcar aquellos fardos de mejor calidad.
Sacar los fardos del potrero
Los fardos se deben retirar del po-trero o chacra lo antes posible prefe-rentemente el mismo día de confec-cionados:
• En caso de pasturas, pradera, al-falfa, etc. para permitir el rebrote pa-rejo de la pastura.
• Del punto de vista de conservar la calidad de los fardos para evitar la entrada de agua en caso de lluvias y la exposición a la humedad del suelo y de la vegetación circundante.
Almacenamiento de los fardos
Finalmente si se realiza un buen al-macenamiento las pérdidas hasta su utilización son mínimas. A continua-ción se mencionan algunas buenas prácticas para el acopio:
• Se debe realizar en un lugar frme, bien drenado y si es posible sobre varejones u otros elementos que evi-ten el contacto con la humedad del suelo.
• Sin acceso por parte de los anima-les, por lo que si el lugar elegido es en un potrero se debe realizar alam-brado perimetral.
• Los fardos se deben colocar cara con cara para evitar la entrada de agua, con una orientación norte-sur para una mayor exposición al sol y le-jos de la sombra de árboles. • De ser posible taparlos con nylon o lona para reducir los daños de las lluvias y la humedad.
• Es recomendable identifcarlos se-gún el criterio ya manejado.
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