LAS INVERNADAS DE AHORA

Parte 1

Ing.Agr. (MSc) Alberto P. Rosso

Instituto Plan Agropecuario

La invernada es un proceso de producción que varía su grado de eficiencia según la velocidad y oportunidad de las ganancias de peso logradas. Pero su resultado económico está directamente relacionado a factores que complementan la eficiencia biológica con la habilidad comercial. De esta manera las nuevas variables en el manejo y la alimentación necesariamente deben acompañarse con nuevas herramientas de gestión para consolidar el negocio. El presente artículo se refiere a los aspectos necesarios para evaluar y decidir ante las nuevas complejidades que el negocio de invernada presenta.

Condiciones del negocio. ¿Qué cambió?

Históricamente el éxito de la invernada estaba dado mas que nada por el valor del kg gordo y/o en la diferencia de valor entre los kg flacos y los kg gordos. Posteriormente la ganancia de peso, esto es los kg agregados durante el engorde, eran una referencia de la eficiencia del sistema. Actualmente no se le quita relevancia a estos factores, ya que aislados o en conjunto afectan el resultado económico; pero cada vez, pierden más trascendencia frente a la Velocidad de Rotación (número de engordes por ejercicio) que se ha convertido hoy en la clave para obtener mayores tasas de ingreso. Este fenómeno se produce a consecuencia de un cambio a nivel macroeconómico (dolarización, apertura de mercados, ajustes en la política monetaria, etc) y de una política globalizada que sumada a una economía doméstica con problemas incidió para que en los últimos años el negocio se transformara sensiblemente. Las relaciones de compra – venta desfavorables, sumadas al encarecimiento de los insumos, obligó entre otras cosas a mejorar los rendimientos físicos por há e individuales y a reducir severamente los tiempos de terminación. A su vez hubo una presión adicional, generada por la tendencia del mercado a faenar animales cada vez más jóvenes, respondiendo a una modificación que exige el consumo. El propio mercado en muy poco tiempo generó condiciones diferentes, cambió las pautas del negocio, y obligó a alinearse a las mismas para mantener niveles de competencia.

Hoy la invernada es una mezcla inteligente de un sistema de producción de carne que cuida la dieta, la utilización y la carga, con una actividad comercial que trata de complementar ese proceso con estrategias de compra - venta adecuadas.

En síntesis, hoy se orienta a aumentar la productividad a través de diluir costos por unidad de capital invertido o a una absorción de gastos en función del capital total.
 
 

Analizando el último ejercicio surgen algunas conclusiones interesantes para interpretar los cambios

Este comportamiento reafirma la tendencia de la invernada, a desprenderse de un sistema especulativo, en donde el negocio "era comprar barato y vender caro", priorizando la eficiencia comercial; para dar lugar a sistemas productivos en donde la eficiencia biológica define el resultado económico. De todas formas, la utilización ajustada de los recursos, debe hacerse atendiendo las variables comerciales del negocio, porque muchas veces aprovechar oportunidades comerciales significa agregar al sistema kilos de carne (que de otra manera se "gastarían" o se dejarían de ganar).
 
 

FACTORES RELEVANTES

Relación Flaco/Gordo

La relación precio de reposición/ precio de venta se establece como la relación entre el precio del kg de carne de reposición y el precio del kg de carne gorda. Históricamente ha existido una relación desfavorable para la reposición con respecto al gordo, es decir el kg gordo estuvo por encima del kg flaco. Esta relación en la década del 80 se situó en 0,85 (o sea que si el precio del kg gordo era de U$S 0,80 el precio del kg flaco era de U$S 0,68). Sin embargo en los últimos años esa relación ha tenido variaciones; en 1989 la relación fue 0,5 (el kg flaco valió la mitad del gordo) y en 1992 y 1998 fue 1,2 (el kg flaco valió 20% más que el gordo). Esto significó que la invernada no solo tenía la posibilidad de obtener un beneficio en los kg agregados, sino que eventualmente obtenía la posibilidad de contar con el diferencial de precio. Pero los tiempos cambiaron...

Hay dos momentos para medir la relación flaco/gordo (F/G); uno es luego de un período de compra-venta, para visualizar cual fue el diferencial de precio, y cual fue el valor del kilogramo agregado. El otro (el más importante) es medir la relación flaco /gordo para adelante, esto es, analizar a que precio se debe vender o comprar para potenciar o eventualmente minimizar los efectos comerciales. Es fundamental entender el concepto que la invernada no comienza con la compra y termina con la venta, sino que es un proceso de cambio permanente, en donde la faz comercial debe comportarse como herramienta, definiendo según las condiciones, los pesos y las fechas de negociación.
 
 

Un Ejemplo:
 
Compra de un ternero de 150 Kg a U$S 0,90 = U$S 135
Venta de un novillo de 420 Kg a U$S 0,80 = U$S 336
Kg agregados 270  
Relación flaco / gordo 1,12  

Valor del Kg Agregado:

(Peso de Venta x Precio de Venta) – (Peso de Compra x Precio de Compra)

Peso de Venta – Peso de Compra

(420 x 0,8) - (150 x 0,9) = 0,74

420 - 150

La diferencia entre los U$S 0,8 y los U$S 0,74 se debe a la desvalorización de los 150 Kg iniciales comprados a mayor precio unitario

  1. Cuando la relación F/G es menor a 1 el valor del kg agregado es mayor al valor del kg gordo
  2. Cuando la relación F/G es igual a 1 el valor del kg agregado es igual al gordo
  3. Cuando la relación F/G es mayor a 1 el valor del kg agregado es menor al valor del kg gordo.
En la práctica, todas estas relaciones y estimaciones numéricas hacen que el invernador diga intuitivamente, que "cuando la reposición está cara vendo novillos bien pesados y repongo con novillos más nuevos". En otras palabras con relaciones F/G mayores a 1 se busca comprar pocos kg flacos y agregarle muchos kg en la invernada. En la situación inversa (relación F/G menores a 1) el invernador trata de comprar muchos kg flacos y obtener el diferencial de precio a gordo con pocos kg agregados. Los invernadores con más experiencia indican que "el negocio es bueno cuando la reposición cuesta 1/3 del novillo gordo vendido". En invernadas que agregan 250 kg , a una relación F/G de 0,85, sugestivamente este razonamiento coincide con la cifra histórica que mencionábamos anteriormente.

Valor del Kg Agregado

Este indicador permite evaluar el comportamiento económico del negocio realizado, por diferencial de precio, y además analizar previamente estas variables del negocio:

Evolución de Precios de las categorías de Invernada y Relación F/G (Serie 1995 – 2000)

El gráfico muestra para los novillos gordos una relativa estabilidad en el período con oscilaciones menores al 10% anual. La tasa de faena, los mercados logrados y las mejores condiciones productivas, asociadas a los problemas en la región promovieron esta tendencia. En el caso de terneros y novillitos, se aprecia sobre todo para los últimos años de la serie una tendencia a mantenerse por encima del precio del gordo. Esta manifestación es coincidente con las ganaderías más evolucionadas, que presentan relaciones F/G superiores a 1. A propósito de este fenómeno vale aclarar que en la historia de la ganadería uruguaya, nunca se había mantenido como en este período (1995- 2000) la relación F/G tan próxima o superior a 1. Este fenómeno induce a pensar que relaciones de compra- venta como estas llegaron para quedarse, independientemente de las subas o bajas relativas de las dos categorías. Por otra parte obliga a los invernadores a ajustar sus tasas de engorde y a los criadores agregar más kilos/cabeza al destete.

Producto Bruto Carne

El PB en la invernada está determinado básicamente por tres variables

Generalmente se asume que las dos primeras dependen de la eficiencia del sistema y que el tercer factor es de exclusiva dependencia del mercado y de la habilidad comercial del productor. Si bien es cierto, en la medida que el sistema regula las primeras dos variables tiene mayores posibilidades de incidir en la relación de precios. Además, esta última no hay que analizarla como la mera ecuación de precios de compra / venta, kg a kg, sino visualizando la posibilidad de transar kg gordos por flacos que muchas veces deriva en cambios de categoría y/o el sexo del vacuno a engordar. Al enfrentarnos a un sistema de invernada estabilizado, donde la producción de equilibrio no permite ajustes marginales (máxima ganancia a costos reducidos) y donde la tasa de extracción tampoco es factible modificarla (ágil rotación de hacienda y/o altos precios de reposición) el factor que más incide en el PB es justamente la relación de precios de compra/venta.

Eficiencia de stock

La eficiencia de stock se puede definir como la tasa de interés del capital hacienda. Este indicador mide los kg ganados y/o vendidos sobre los kg que "pisan" el campo. Dicho de otra forma, la rentabilidad en kg de carne (PB carne/ carga) . Expresa la tasa de rotación del capital en juego e indica la velocidad a la cual circula el ganado dentro del sistema. El objetivo de una invernada debe orientarse a mejorar el PB carne con la menor carga posible; esto es con el menor capital invertido por unidad de superficie. De esta manera llegamos a que la variable clave para no desvirtuar el negocio es el peso medio de la hacienda en terminación. Eficiencias de stock de 35 a 40 %, es decir que por cada kilo que pisa el campo se producen 0,35 – 0,4 kg, con las variables comerciales actuales, de altos costos de producción y altos precios de reposición ya no son competitivas. Cuando estamos frente a una invernada que compra terneros (150 kg) y vende novillos de 2 a 4 dientes (420 kg) el peso medio de toda la hacienda es el indicador que mide el costo de producción unitario. De nada vale que aumente la extracción (en U$S o Kg) si en definitiva se mantiene la brecha en kg entre la "cabeza" y la "cola". En otras palabras hoy es muy caro tener 250 novillos pisando el campo para extraer 150. Por más que estos últimos se vendan más pesados o más rápido.

Fte. K. Burton

Margen Bruto

Duración del engorde y Relación F/G


 
 

Suplementación

Los aumentos del PB y la velocidad de rotación, son los principales factores que promueven la suplementación en invernada. Muchas empresas ya han adoptado a la suplementación como una herramienta corriente, pero lo importante es para que la utilizan. Es claro que aumentos en la cantidad/calidad de la dieta mejoran la ganancia diaria de peso vivo. Pero ¿es rentable hacerlo? Esta pregunta tiene muchas respuestas; debido a que se debe contemplar la eficiencia biológica (tasa de conversión) con la relación costo - beneficio de la dieta.

¿Porque hablamos de un balance entre la conversión y el costo?. Porque suplementar animales en pastoreo por un lado debe buscar un objetivo concreto que es aumentar la carga sin reducir la tasa de ganancia individual; pero también puede ser una estrategia para reducir el período de terminación o aprovechar una oportunidad comercial de compra. En situaciones como esta última la sustitución (por ejemplo de grano por forraje) no es una variable clave, ya que la ventaja de retener o comprar la estarían solapando. Ahora bien, en situaciones estabilizadas, donde la oportunidad del negocio no se puede regular con la suplementación, ésta es un mero aporte a la dieta, y aquí sí, en la medida que no se considere la relación costo de la dieta / kg agregado puede significar el encarecimiento de todo el sistema. La suplementación muchas veces también nos induce a errores desde el punto de vista de la producción física, ya que animales que consumen desde muy jóvenes forraje adicional, logran terminarse antes (por conformación) pero con menores pesos. Esto no necesariamente se convierte en un aumento del PB carne, sino mas bien en una disminución de frame (relación tamaño/conformación). En los últimos tiempos tampoco ha dado grandes resultados el utilizar a la suplementación para mantener carga. Esto se debe al encarecimiento de los costos totales, que supera ampliamente a la ventaja adicional de la retención. De todas formas es una estrategia "biológica" para contrarrestar relaciones F/G desfavorables. Se debe tener claro que en la medida que se incremente el costo de alimentación (por ejemplo por inclusión de la suplementación) aunque se aumente la producción de carne y se mantengan los niveles de conversión, el margen por kilo ganado crecerá a tasas decrecientes. Vale aclarar que para obtener una utilidad económica concreta de una suplementación se deberán cuidar varios aspectos, entre los que se destacan los costos (de compra, de suministro, etc), la carga, los tiempos, las relaciones de precio y las modificaciones en el peso medio. Finalmente hay que saber con que se está suplementando y en que consiste el forraje base de la categoría en pastoreo. Una misma categoría en pastoreo de igual peso vivo tiene distintos requerimientos y obviamente diferentes respuestas, si la pastura que está consumiendo difiere en calidad. Este "error" se termina pagando con bajas tasas de ganancia y altísimos costos, relativizados aún más por la baja respuesta animal.

Margen Bruto

Costo del Suplemento y Relación F/G

Diferencial de Margen Bruto

El margen bruto (MB) es un indicador, que mide la diferencia entre el producto bruto (PB) y los gastos directos (GD) incurridos para lograrlo. El analizarlo implica entender que existen una serie de variables (productivas, financieras, comerciales) que aisladas o combinadas pueden modificarlo, y que no necesariamente los precios y sus oscilaciones tienen la preminencia de hacerlo. Recordando que el MB = PB - GD vamos a analizar algunos de los gastos directos, y su incidencia en el MB. Cuando hablamos de gastos directos nos estamos refiriendo a aquellos que están directamente relacionados con la producción. De estos que vemos en el gráfico, vamos a tomar dos: Alimentación y Gastos de Comercialización, y a manera de ejemplo, veremos de que forma se pueden reducir directamente o relativizarse en función del rendimiento. Ambos son los que presentan más oscilaciones en la medida que se alarga el período de engorde, presentando un comportamiento inverso.

Alimentación (pasturas)

La utilización desde el punto de vista económico, no necesariamente se resuelve con carga. En el caso de una pastura, su costo está directamente relacionado con la persistencia (en cuantos años se amortiza) y el rendimiento (Kg MS/ Há/ año). Analizar estos dos puntos, deriva en adecuar las pasturas a las aptitudes del suelo y necesariamente del productor. De nada sirve tener rendimientos importantes de forraje si los mismos no son perdurables (por composición de especies, mal pastoreo, enmalezamiento o falta de refertilización) la viceversa también es válida. A igual nivel de utilización, una pastura que dura cuatro años con un promedio de producción anual de 6000 kg. de Materia Seca (MS) deriva en un costo por kg de carne producido 20% menor a que si produjera 4500 kg.de MS/ año.

De la misma forma se encarece un 25% el costo del kg de carne producido si la pastura dura 3 años en vez de cuatro. En cuanto a la utilización elevar la digestibilidad (de 65 a 75%) a igual nivel de consumo permite además de incrementar la carga, disminuir el costo unitario por novillo en pastoreo un 15%. Con referencia a la carga, aumentos de la misma pueden permitir (aunque se deteriore en algo la ganancia individual) bajar el costo del forraje. Presentar estos valores no tiene otro motivo que demostrar la gran cantidad de "flancos" que quedan descubiertos, y que no reciben la atención que merecen.

Gastos de Comercialización

Comprar un ternero en feria y vender el novillo gordo consignado a frigorífico, representa, a valores actuales unos U$S 25 a 30 por cabeza de comisiones, a las que hay que agregar impuestos directos y fletes. Concentrándonos en el primer valor, lo importante a señalar es que esos U$S 30/cabeza, son 35 a 40 kg de carne gorda, que el sistema agrega y no "se ven "en el resultado económico. Visto de otra manera, U$S 30 por cabeza corresponden a 270 kg de grano de sorgo (seco, embolsado y puesto) que según la utilización (carga, pastura base) pueden convertirse en 50 a 70 kg de carne. Estas estimaciones intentan demostrar que en invernada, no todo es problema de encarecimiento de los insumos y relaciones F/G negativas. Estos aspectos existen y debemos convivir con ellos, pero también es bueno advertir que hay otros factores a controlar en la búsqueda de un mejor resultado económico

Composición de los Gastos Directos y Duración del engorde

Para recordar