TRAZABILIDAD ANIMAL EN EL URUGUAY:
NECESIDAD, POSIBILIDADES Y OPCIONES

Dr. Ricardo Sienra
Médico Veterinario, MMV. Técnico DGSG, MGAP;
Docente Depto. Rumiantes y Suinos, Facultad de Veterinaria - Montevideo

Consideraciones Preliminares

En los últimos años el término trazabilidad ha adquirido pública notoriedad, especialmente a partir de los países de la Unión Europea, vinculado a exigencias crecientes de los consumidores con respecto al origen y a la sanidad de los alimentos. El tema adquiere especial importancia a partir de 1986, con la aparición en Inglaterra de la "Enfermedad de la Vaca Loca" o Encefalopatía Espongiforme del Bovina (BSE). En 1996 se verifican formas atípicas de Enfermedad de Creutzfeldt-Jakob (CJ) en seres humanos, vinculadas al consumo de carne procedente de bovinos afectados por BSE.

A partir de entonces se produce un verdadero escándalo en la opinión pública comunitaria, verificándose un impactante descenso en el consumo de carne bovina, generando inmensas pérdidas económicas para los productores, obligando a costosas campañas de vigilancia, control y erradicación de la enfermedad. Los consumidores exigieron a las autoridades sanitarias de la UE que instrumentaran sistemas destinados a garantizar el origen e inocuidad de los alimentos, en base a información objetiva a partir del nacimiento de los animales hasta el momento que la carne era consumida: "desde el pasto hasta el plato".

De allí surge el concepto de Trazabilidad como posibilidad de disponer de información relativa a cada animal, incluyendo la raza, sexo, edad, procedencia, movimientos, sistema productivo, tipo de alimentación, problemas sanitarios, medicamentos aplicados así como el proceso de transporte, sacrificio, procesado y comercialización de productos o subproductos. Si bien en idioma español el término Rastreabilidad es el más adecuado, y reconocido así por la propia OIE, en el presente artículo se utilizará el de Trazabilidad en virtud de que la costumbre ha impuesto su uso.

Las repercusiones del problema en el resto de los países, especialmente en aquellos que -como Uruguay- son exportadores de carne bovina, no se hizo esperar. Si bien las condiciones de producción del país y la región son totalmente diferentes a las de Inglaterra, con alimentación natural, ausencia de cualquier sospecha de encefalopatías trasmisibles y habiendo prohibido el empleo de proteínas de origen animal, el posible impacto sobre los mercados constituyó motivo de alarma y preocupación.

Problemas relacionados con la contaminación de alimentos con dioxina en la UE y la reintroducción de la Fiebre Aftosa en numerosos países Asia, Africa y América, generaron una profundización con respecto al tema.

En los últimos años se realizaron planteos públicos tanto por autoridades oficiales como por el sector privado, relacionados con la necesidad de instrumentar un sistema de trazabilidad. En Buenos Aires se realizó en 1998 un trascendente Seminario Internacional sobre el tema organizado por SENASA, con la participación de numerosos especialistas en el tema, principalmente procedentes de la UE. En el año 2001 el Uruguay obtuvo un préstamo del préstamo Banco Mundial, relacionado con la emergencia de la Fiebre Aftosa y que incluye la instrumentación de un sistema de trazabilidad de bovinos.

La presente contribución se relaciona con el análisis de algunos aspectos de la trazabilidad, enfocada a los aspectos de campo y sin ingresar en lo concerniente al proceso de industrialización y comercialización de productos, estableciendo conceptos generales para ofrecer un entorno bien definido.

El primero de ellos se relaciona con el objetivo o finalidad para la cuál se puede instrumentar un sistema de trazabilidad. Es muy diferente abordarlo desde desde el punto de vista de la sanidad, que dentro de criterios de propiedad, comportamiento, genética, nutrición, conservación o protección animal.

En segundo lugar es muy importante reconocer las distintas realidades vinculadas con las características propias de cada especie, ya que existen encares orientados hacia especies productivas, animales de compañía o competencia, especies salvajes o exóticas.

En tercer término, y por tratarse el presente de un evento relacionado con alimentos, limitaremos el encare a las especies productivas, considerando que aún dentro de ellas la situación tampoco se plantea en forma homogénea. Existen grandes diferencias en el encare que debe tener el tema en bovinos con respecto a ovinos, suinos, caprinos o aves.

Con estas tres puntualizaciones previas, intentaremos ahora considerar aspectos fundamentales de la trazabilidad, tomando al bovino como base por su importancia en la pecuaria nacional.

Requisitos para que se pueda instrumentar un sistema eficiente de Trazabilidad

Al no existir un único y universal sistema de trazabilidad, cada país puede instrumentar una propuesta que deberá estar en concordancia con sus objetivos, especie animal, sistema productivo, condición económica y cultural. Paralelamente dicho sistema deberá evaluar la conveniencia o necesidad de ser reconocido como válido, especialmente por los mercados de interés para la exportación. Si bien no existe una única estructura, todo sistema de trazabilidad sanitaria debe de contemplar cuatro elementos básicos: Identificación de los animales, Registro de la Información y Base de Datos, Marco Legal y Justificación Económica o Sanitaria.


a. IDENTIFICACIÓN DE LOS ANIMALES

Un adecuado sistema de identificación es condición previa para poder instrumentar un programa de trazabilidad. Desde la remota antigüedad el hombre desarrolló métodos de identificación de sus animales, práctica ya establecida en el código de Hammurabi hace más de 3.800 años. En la mayoría de las viejas civilizaciones la identificación se llevaba a cabo mediante cortes en la piel o marca a fuego. En el caso de animales de valor ello se acompañaba de documentos escritos con las características de cada ejemplar. Tradicionalmente la identificación de los animales tenía por único objetivo el de establecer la propiedad.

En las épocas modernas, con la tecnificación de la producción, la identificación de los animales constituye una herramienta que puede estar orientada hacia otros aspectos además de la propiedad: productivos, reproductivos, sanitarios, manejo, genéticos, comerciales, fiscales.


Métodos de Identificación Animal

Existen numerosos métodos de identificación, la mayoría bien conocidos con las personas vinculadas a la actividad pecuaria. Por ello se describirán en forma muy breve, salvo en el caso de los electrónicos, en razón del auge que han adquirido en los últimos años.

Marca a Fuego:
Forma muy antigua basada en producir en la piel una quemadura profunda mediante un hierro al rojo vivo, que reproduce en forma cicatrizal el dibujo que la originó. Poseen tamaños y formas muy diferentes según países y regiones. El método se puede aplicar en cualquier lugar del cuerpo, inclusive en cuernos.

Marca a Fría:
Se efectúa por congelamiento y genera despigmentación en la parte involucrada. Por sus características no puede ser utilizada en animales o áreas con piel blanca.

Señales:
Consisten en cortes en la piel, normalmente orejas, que dejan imagen inversa del objeto que la produjo. Existe una gran variedad de señales, antiguamente realizadas con cortes y modernamente mediante pinzas especiales.

Tatuajes:
Consisten en introducir en las capas profundas de la piel colorantes o pigmentos bajo forma de números o símbolos. Pueden ser realizados tanto a nivel de la piel, especialmente en áreas sin pelo o lana, como también en mucosas, particularmente en boca.

Caravanas:
Comprenden una gran variedad de dispositivos que se introducen en el pabellón de las orejas. Pueden ser tamaño y color muy variables, y confeccionadas en base a metal o plástico. Las caravanas pueden estar en blanco o estar impresas de diversas formas (pintura, laser, bajorrelieve, etc), La impresión de las caravanas puede ser muy diversa e incluir números, letras, dibujos o códigos de barra.

Pintura o Tiza:
Representa un método de identificación muy frecuente basado en la aplicación de materiales colorantes que permiten establecer identificaciones fácilmente visibles en diferentes partes del cuerpo, en forma de áreas coloreadas, dibujos o números.

Collares:
Constituyen métodos de identificación que se aplican en el cuello de los animales. Poseen las mismas opciones de color e impresión que las caravanas plásticas.

Autoadhesivos:
Materiales de papel o plástico provistos de substancias adherentes que permiten su aplicación sobre diferentes áreas del cuerpo, incluyendo la cola (tail tag). Pueden ser de diferentes colores y llevar impresos dibujos, números o códigos de barras.

Métodos Biológicos:
El estudio del Grupo Sanguíneo, dentro del sistema de cada especie, representa una metodología de identificación muy importante bajo determinadas condiciones. Mas recientemente, la determinación de DNA, ha generado el desarrollo de tecnología identificatoria de certeza indudable y que en el campo de la trazabilidad abre fronteras de posibilidades casi ilimitadas.

Identificación Electrónica:
Los métodos de identificación electrónica se basan en el empleo de dispositivos de radio frecuencia, que es una técnica de comunicación basada en ondas electromagnéticas. Para ello se utiliza un Traspondedor (trasponder: trasmisor y respondedor), que recibe una onda incidente y genera una de respuesta o resultante. En general el traspondedor es pasivo, sin baterías, y recibe energía de la onda incidente. El traspondedor esta constituido por una antena de cobre y núcleo de ferrita, un condensador y un circuito integrado de gran complejidad con chip de silicio donde se graba su número y código únicos. Para identificación animal los estándares ISO solo autorizan banda de radiofrecuencia de 134,2 Khz. , aceptando la ISO 11785 dos metodologías de intercambio de información FDX-B (Full duplex B) y HDX (Half duplex). Los traspondedores para uso animal poseen código de 38 bits para la identificación del animal, lo que posibilita 238 posibilidades (n=274.877.906.944).

Hay tres tipos principales de traspondedores para identificación animal: inyectables, bolos y caravanas (Figura 1). Los traspondedores inyectables suelen medir de 11 a 34 mm y se implantan en forma subcutánea, particularmente debajo del cartílago escutiforme de la oreja (UE). Los incluidos en bolos ruminales tienen una cubierta de cerámica, plástico o plástico- metal , un largo de 55 a 105 mm, se administran vía oral y asientan en la redecilla de los animales. En el caso de las caravanas el traspondedor de pequeñas dimensiones se encuentra adherido a la misma, en general en la hembra.

Los Lectores o Transceptores (trasmisores -receptores) permiten recabar la información presente en los traspondedores, a partir de la emisión de energía por baterías u otra fuente. Por sus características hay dos tipos: fijos y portátiles. Varían en potencia y en algunos la lectura se puede hacer a más de 1 m. de distancia mientras que en otros hay que ubicarlos a pocos cms del traspondedor. Los dispositivos portátiles son de mucha menor potencia que los fijos, por lo que deben realizar la lectura en un punto muy próximo al animal, pero tienen la ventaja de su ductilidad. El sistema se completa con la antena, cuya posición es clave y debe coincidir con el eje mayor del dispositivo de identificación. Los lectores permiten incluir o asociar información a la aportada por el trasponder, permitiendo estructurar bases de datos de variada complejidad.

Figura 1. Identificación Electrónica: traspondedores inyectables, bolos ruminales y
caravanas electrónicas (las imágenes no están a escala)


Clasificación de los Métodos de Identificación

Los métodos de identificación de los animales pueden ser clasificados en base a su duración, carácter, legibilidad y seguridad.

a. La Duración o Persistencia de la identificación permite establecer dos grupos: identificación permanente o transitoria.

Permanente: es aquella que permite identificar al animal durante toda su vida. El ejemplo clásico es la tradicional marca a fuego. Como permanentes se incluyen además a la marca fría, tatuajes, señales, caravanas, identificación electrónica y biológica. En algunas razas también es posible emplear características externas mediante reseña o impresión del belfo.

Transitoria: posibilitan la identificación durante períodos variables de la vida, en general de corta duración. Se incluye aquí el empleo de pinturas o cualquier producto que confiera color, así como los autoadhesivos. Los collares suelen ser considerados como transitorios, si bien en algunos países se emplean como permanentes.

b. El Carácter o Tipo se relaciona con la forma en que el método confiere la identificación, y que puede ser Particular o Colectiva. En la identificación particular cada animal posee su propia y única identidad, diferente de la del resto de los integrantes de la población o grupo. La identificación colectiva, por su parte, establece la identidad de una determinada población sin discriminar dentro de sus componentes.

c. La Seguridad del método se refiere al grado que la identificación pueda ser modificada, eliminada, o aplicada a otro individuo. En general los métodos permanentes tienen mayor seguridad que los transitorios. Una situación especial es la de las caravanas plásticas, que dependiendo de su tipo y calidad, puede reconocer un porcentaje elevado de pérdidas accidentales en condiciones extensivas y campos con monte. Estos tipos de caravana pueden además ser fácilmente violadas por acciones delictivas.

d. La Legibilidad se relaciona con la facilidad con que se da lectura a la identificación. Muchos sistemas ofrecen lecturas que son claramente visibles, como por ejemplo las caravanas auriculares, mientras que otros pueden generar identificaciones borrosas o difusas como sucede con algunos tatuajes . La lectura en algunos métodos sólo puede realizarse en forma instrumental o laboratorial, como sucede con la identificación electrónica o biológica.

Evaluación de los Métodos de Identificación

Los diferentes métodos de identificación animal poseen ventajes e inconvenientes (Cuadro 1), por lo que es difícil establecer en términos generales cuál es superior a otro. Ello dependerá de las circunstancias concretas de su empleo, y especialmente vinculado con el sistema productivo, entorno económico y cultural.

Cuadro 1. Características de los principales métodos de identificación de bovinos
METODO DE IDENTIFICACIÓN VENTAJAS INCONVENIENTES
Marca a fuego
Bajo costo
Fácil de Visualizar
Costumbre
Alteraciones del cuero
Sufrimiento del animal
Contramarcas
Caravana
Costo razonable
Fácil de colocar
Fácil de visualizar
Puede extraviarse
Puede violarse
Tatuaje
Bajo costo
Relativamente simple
No visible a la distancia
Puede volverse ilegible
Identificación Electrónica Costo Elevado
Asegura objetividad
Códigos irrepetibles
Reciclable (bolos)
No es visible
Requiere lectores especiales


b. REGISTRO DE LA INFORMACIÓN Y BASES DE DATOS

El sistema de trazabilidad deberá estar organizado en razón de sus objetivos y tomando en cuenta las especies y sistemas de producción. La trazabilidad en su componente sanitario en la práctica no constituye un sistema aislado sino que abarca también aspectos de propiedad. Por su propia naturaleza resulta fundamental recabar grandes volúmenes de información, almacenarla en forma coherente y posibilitar consultas rápidas.

En términos generales la información a recabar se relaciona con tres aspectos: establecimientos, animales y movimientos.

Los establecimientos de la zona, región o programa deben de estar perfectamente individualizados, determinando no solo la propiedad, sistema productivo y tamaño de los mismos sino también su ubicación geográfica y característicos del entorno, predios linderos, comunicaciones, etc.

Con relación a los animales dentro de los establecimientos se deberá disponer de información precisa sobre las categorías, sexo, razas e identificación de los mismos. Especial énfasis se le asigna a las altas y bajas que ocurren dentro del predio, estableciendo con precisión las causas y el momento en que ocurren las variaciones del inventario. Según la complejidad del sistema, puede incluirse toda la historia sanitaria, incluyendo el diagnóstico de enfermedades, tratamientos realizados, vacunaciones o medidas preventivas, uso de biológicos, etc.

La información referida a los movimientos de animales representa un componente de vital importancia dentro del sistema. Todo el proceso debe ser debidamente registrado indicando origen, la fecha, número y categoría de animales, destino preciso de los mismos y forma de trasporte y trayecto realizado.

Un aspecto clave en el sistema lo constituye el manejo de la información. No existen dudas de que a nivel de predio la misma es generada por el productor o responsable de los animales, tanto en su inventario como en movimientos, debiendo existir mecanismos de supervisión y control ajustados a los objetivos del sistema.

La información generada en los predios debe posteriormente ser trasmitida, almacenada y procesada en oficinas especializadas. Las mismas pueden estructurarse en diferentes formas, desde sistemas de niveles locales, zonales, regionales y nacionales, o en formas descentralizadas. En razón del tipo de actividad, las oficinas de los servicios veterinarios constituyen las unidades básicas en un sistema de registros y base de datos.

Cualquiera sea la organización del sistema resulta fundamental que la información se ingrese en forma correcta, armonizada, precisa, y concreta en el menor tiempo posible. En razón de ello resulta indispensable que el registro sea informatizado y que todas las unidades se encuentran interconectadas en red. El desarrollo informático permite disponer de programas altamente sofisticados y complejos, que posibilitan no solo procesar información con gran rapidez, sino también realizar consultas complejas.

El siguiente aspecto a considerar es el de las consultas o información que se va a extraer de la base de datos y quienes son las instituciones, organismos y personas autorizadas. En tal sentido es posible generar niveles diferentes de acceso, según las necesidades de los usuarios y el tipo de consulta que se desee realizar.


c. MARCO LEGAL

Cualquier sistema de trazabilidad deberá contar con una normativa que comprenda todos los aspectos relacionados con el mismo. En tal sentido caben muchas opciones, según sean programas voluntarios u obligatorios. Para obtener una trazabilidad de la totalidad de la población resulta indispensable que las normas sean generales y obligatorias, estableciendo las responsabilidades de los participantes, definiendo a la autoridad competente y estableciendo el régimen de sanciones por incumplimiento o violación de las normas.


d. JUSTIFICACIÓN ECONÓMICA O SANITARIA

La justificación de instrumentar un programa de trazabilidad, y determinar cuál será su grado de complejidad, depende especialmente de razones económicas y/o sanitarias. Es evidente que se requieren importantes recursos y personal para su desarrollo y mantenimiento, por lo que en muchos casos la relación costo / beneficio puede no justificarlo. También debe considerarse dentro del marco de prioridades y de la realidad productiva de cada país. Parece evidente que en el análisis se debe tener presente que son diferentes los requisitos para un mercado interno frente a las exigencias que puedan plantear terceros países respecto a importación.

Junto a la justificación económica se encuentra la de naturaleza sanitaria. Si la trazabilidad es el mecanismo más adecuado para garantizar la calidad de los alimentos y disminuir al mínimo el riesgo para que el ser humano adquiera enfermedades a partir de los mismos, parecería lógico plantear su obligatoriedad.

En caso de que el problema a resolver justifique la implantación de un sistema de trazabilidad, la etapa siguiente es definir los objetivos del mismo, su estructura y grado de complejidad. Es obvio que cuanto más compleja y precisa sea la propuesta, los costos serán mayores y las posibilidades prácticas de instrumentarlo y mantenerlo en el tiempo se presentarán como inferiores frente a opciones más sencillas.

 

EXPERIENCIAS SOBRE TRAZABILIDAD

1. Uruguay

En nuestro país DICOSE (División de Contralor de Semovientes, MGAP), es el organismo que tiene por finalidad realizar controles sobre la propiedad de los semovientes, centralizando todo lo referido al registro de establecimientos, marcas y señales y movimientos de animales. El sistema constituye un ejemplo dentro de la región y representa uno de los pilares que han permitido el nivel sanitario que posee la ganadería nacional.

Si bien DICOSE está relacionado especialmente con la propiedad, en sus guías de movimiento de animales se considera también la posibilidad de incluir aspectos sanitarios Ello ya ha sido aplicado y como ejemplo se destaca lo referido al Despacho Tropas y, a partir del pasado año, la identificación individual con caravana y sanidad de los animales con destino a frigoríficos.

El sistema oficial de identificación del ganado en el país es de tipo permanente con marca a fuego, no existiendo individualización de los animales. No obstante ello el sistema permite seguimiento de los mismos, en base al control de movimientos y al nuevo marcado en casos de cambios de propiedad.

Identificaciones de animales dentro de campañas sanitarias oficiales han sido efectuadas durante muchos años en el país, como fue la señal y tatuaje de las terneras vacunadas contra brucelosis hasta que se suspendió la vacunación a nivel nacional en 1996.

Sistemas particulares de trazabilidad en aspectos referidos a la genética han sido instrumentados por diversas asociaciones de criadores, identificando los animales mediante tatuajes o caravanas (pedigree, SH, MH, MO).

Recientemente PRENADER (Programa de Recursos Naturales y Desarrollo del Riego, MGAP) ha completado la instrumentación un sistema de información geográfico (GIS), que junto a la información disponible en su base de datos, incluye el mapeo digital de suelos y recursos, establecimientos, vías de comunicación, división política, DICOSE, etc. Este sistema es de inmenso valor de apoyo para acciones sanitarias, como quedó demostrado luego de la epidemia de Aftosa que se generó el 24 de abril del pasado año.

2. Experiencia otros países

Sistemas regionales o nacionales de identificación animal existen en todo el mundo con grandes variaciones en su estructura y eficiencia. En el marco de campañas sanitarias existen antecedentes de seguimiento e identificación, no sólo en bovinos sino también en ovinos y suinos.

Sin embargo es evidente que desde el punto de vista sanitario la estructuración de la trazabilidad como la entendemos actualmente tiene su origen en la Unión Europea a partir de los problemas relacionados con la Vaca Loca.

Los reglamentos comunitarios sobre el tema han ido obligando progresivamente a los 15 países miembros a implementar medidas cada vez más estrictas, que se concretan en los actuales reglamentos CE n°1760 y 1825 del año 2000, referidos a sistema de identificación y registro de bovinos y etiquetado de carne bovina y productos derivados.

En lo referido a la trazabilidad de los bovinos el sistema vigente incluye cuatro componentes fundamentales, que los países miembros tienen obligatoriamente que instrumentar:

1. Identificación individual de todo bovino mediante doble juego de caravanas auriculares, cuya numeración y código único permita individualizar a cada animal y la explotación dónde haya nacido. La identificación deberá mantenerse de por vida, no pudiendo retirarse ni cambiarse.

2. Cada animal debe poseer un Pasaporte individual otorgado por la autoridad competente. Ningún animal puede circular sin su correspondiente identificación auricular y pasaporte. El pasaporte debe ser otorgado hasta 14 días luego del nacimiento

3. Todo poseedor de animales está obligado a disponer de un registro actualizado, en el que figuren con la fecha correspondiente todos los nacimientos, muertes y movimientos de animales del predio. Los movimientos deben ser informados con un plazo máximo de 7 días.

4. La autoridad competente de cada país debe disponer de un sistema informatizado dónde se procese toda la información relativa a los predios, animales y movimientos.

Los distintos países poseen relativa flexibilidad en la instrumentación del sistema dentro de las pautas establecidas por las autoridades comunitarias. El sistema vigente en España, por ejemplo, se denomina SIMOGAN - Sistema Nacional para la Identificación y Movimiento de Ganado-. El mismo está organizado en unidades básicas locales de las comunidades autonómicas, reconociendo un nivel central nacional en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. El sistema español utiliza doble juego de caravanas dobles, las que contienen información sobre país, código de control, código de comunidad autónoma y 8 dígitos para la identificación individual (Figura 2). Las caravanas principales poseen además la información en código de barras.

Figura 2. Modelo de caravanas utilizadas en España para identificación de bovinos

El pasaporte individual en España, denominado Documento de Identificación para Bovinos, aporta datos completos sobre el animal y la explotación (Figura3). Todo movimiento de un animal requiere su pasaporte, y los cambios de propiedad requieren la expedición de un nuevo pasaporte.

Una experiencia interesante en la Unión Europea es el proyecto IDEA (Identification Electronique des Animaux), que constituye una experiencia piloto sobre identificación electrónica. En el mismo participan España, Alemania, Francia, Portugal, Italia y Holanda. La experiencia comenzó en 1998, evaluando la utilidad de 3 métodos de identificación electrónica: bolos ruminales, implantes y caravanas con microchip. El trabajo abarca: 396.500 bovinos, 490.925 ovinos, 29.000 caprinos y 15.000 búfalos; identificados mediante bolos (630.000), caravanas electrónicas (254.400) o inyectables (32.000).

La información generada hasta el presente evidenció una baja pérdida de bolos y caravanas (<0,5%), que otros trabajos ubican en 2-3%. En el caso de los inyectables las pérdidas observadas dentro del proyecto alcanzaron al 2%.

Figura 3. Modelo de Pasaporte español para bovinos

El sistema ANIMO de la UE consiste en el contralor de los movimientos de animales entre los países mediante el intercambio de información compartido. De tal forma cualquier movimiento entre países queda registrado y es posible establecer el país y establecimiento de salida, fecha y composición del grupo, trayecto recorrido y lugar de destino. De tal forma ANIMO permite rastrear bovinos ingresados desde otros países para instrumentar medidas de cuarentena o programas de erradicación según la situación generada.


Con respecto a otros países, USA, Canadá, Australia y Nueva Zelanda están llevando a cabo programas voluntarios de trazabilidad.

 

NECESIDAD, POSIBILIDADES Y OPCIONES

Con estos antecedentes cabe plantearse una primer interrogante ¿es necesario implantar un sistema de trazabilidad? En principio parece indudable que la respuesta es afirmativa. Resulta indiscutible que la producción pecuaria del país requiere de una excelente condición en los aspectos sanitarios y para ello la trazabilidad constituye un requisito indispensable. Pero además, las crecientes exigencias de los mercados obligan a garantizar y demostrar objetivamente la aplicación de instrumentos que aseguren a los consumidores la calidad sanitaria de animales y alimentos.

La segunda pregunta se relaciona a sí ¿es posible instrumentar la trazabilidad? Sin duda que las posibilidades son muy buenas ya que se poseen valiosos antecedentes organizativos y operacionales en DICOSE, con registro completo de establecimientos y control de los movimientos. Los Servicios Veterinarios locales y nacionales están integrados con DICOSE, por lo que hay una fluida relación operativa.
Por otra parte los productores se encuentran bien habituados a los controles referidos a propiedad, sanidad y movimientos. Ello, junto las buenas comunicaciones disponibles en el país, permite afirmar que se posee un adecuado, aunque siempre superable, marco de acción.

La tercera pregunta es la que encierra mayores dificultades de ser respondida ¿cuáles son las opciones?. Varios elementos deben ser tenidos en cuenta al respecto: sistema de identificación, organización y financiamiento.

Respecto al tipo o carácter de identificación apropiada para el país pueden existir varias posiciones. La implantación de un método de identificación individual en ganado lechero parecería razonable por motivos sanitarios y productivos. Desde el punto de vista sanitario las exigencias de la condición de salud de cada individuo requiere o puede requerir una plena identificación: brucelosis, tuberculosis, etc. Desde el punto de vista productivo resulta claro que casi todos los tambos ya utilizan identificación de sus animales, ya que sin ella no dispondrían de registros productivos y reproductivos en cuya ausencia sería impensable desarrollar la lechería nacional.

En ganado de carne la necesidad de identificación individual puede ser discutible. Desde el punto de vista epidemiológico parece razonable postular que la unidad está constituida por un organismo colectivo representado por un lote o grupo; debiendo identificarse al lote y no necesariamente a cada componente. En algunos países la propuesta es identificar individualmente solo a aquellos animales que son extraídos del lote con destino a otro establecimiento. También pueden existir diversas opiniones en relación a ¿qué es un lote?, ¿Son los animales de un mismo predio o grupo de riesgo en similar condición?

Otro aspecto muy importante es el sistema de identificación. En términos generales es posible afirmar que la identificación de los animales debe permitir una fácil visualización. Ello es particularmente cierto en países de producción en pastoreo, dónde los animales se trasladan libremente y que en algunas situaciones pueden pasar de un predio a otro por causas diversas. Otro elemento que no se debe ignorar es el relacionado con los problemas de abigeato. Por tanto identificaciones fácilmente visibles y permanentes parecen ser indispensables en nuestras condiciones productivas y socioeconómicas.

La utilización de un sistema de identificación electrónica, sea por implante o bolo ruminal al impedir la visual requeriría entonces de un segundo sistema de identificación, con las complicaciones y el costo que derivan de ello. El empleo de caravana electrónica, por su parte, en la posibilidad de extravió o extracción por motivos dolosos, dejaría a los animales con grandes dificultades para establecer la propiedad, por lo que también obligaría a una doble identificación.

La organización del sistema de trazabilidad también puede determinar complicaciones instrumentales. Si existe la necesidad de realizar una detallado seguimiento del stock, no solo los movimientos, sino también todas las altas y bajas deben ser conocidas en plazos cortos de tiempo. Ello requiere establecer que quién identifica a los animales debe también informar rápidamente las novedades. Si tal responsabilidad recae en el productor, como parece razonable, éste debería disponer de más tiempo para actividades burocráticas en lugar de las relacionadas con la producción.

Por otra parte la infraestructura y los recursos que exige el manejo de la base de datos, parecerían superar las posibilidades actuales de los servicios oficiales. Su fortalecimiento o la tercerización serían alternativas que concitarían discusiones que escapan a nuestra presentación.

Finalmente, y con el mayor de los énfasis, la interrogante es ¿ quién financia el sistema? En el caso de la UE, por ejemplo, los costos están a cargo de los estados miembros, para quienes el sistema de identificación y registro de los bovinos forma parte de la ayuda o subvención que se brinda a los productores. La situación económica del Uruguay parece obligar a adecuar un sistema a la realidad económica, previendo probablemente etapas sucesivas a los efectos de garantizar el éxito sin incurrir en gastos inapropiados o injustificados. Ese desafío es el que debemos enfrentar, compatibilizando la responsabilidad de la sanidad animal con la realidad del país.


Bibliografía Recomendada

- Durán Martínez, H. La trazabilidad: un paso más hacia la confianza del consumidor. Rev. Plan Agropecuario. 84: 9-11, 1999

- OIE. Traceability of animals and animals products. Revue Scientifique et Technique. Vol 20(2) august 2001

- SENASA. Seminario Internacional sobre Identificación Permanente de Animales y Trazabilidad. Del campo al plato. Buenos Aires, 25-16 nov. 1998 190p.